TRISTEZA Y ALEGRÍA EMBARGAN A CICLISTA

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Adiel Mazariegos Paz recorrió más de 500 km en bicicleta para llevar un mensaje de amor y paz, pero al llegar a la meta, en Petén, la satisfacción de su triunfo se mezcló con la tristeza al enterarse que su bebé nació muerta.

El objetivo de llegar a la meta y dar un mensaje positivo en las comunidades que pasó no detuvieron el espíritu emprendedor de Mazariegos, quien durante su recorrido descansó unos minutos en Morales y Río Dulce, Izabal, y Poptún, Petén.

El recorrido continuaba y cada vez la emoción era mayor para Mazariegos, quien era aplaudido por personas que apreciaban su paso a la orilla de la ruta.

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Edwin Hernández, integrante de la comitiva, recordó que cuando el ciclista pasaba por EL Chal, Petén, una llamada entró a su teléfono celular para informarle de que su esposa, con siete meses de gestación, había sido trasladada a un hospital debido a que se complicó el embarazo.

La emoción y la adrenalina se mezclaron, por lo que el deportista aumentó la velocidad de su bicicleta. Faltaban 20 kilómetros para llegar a la meta cuando entró otra llamada al teléfono celular y un integrante de la comitiva contestó y le indicaron que la niña nació muerta

Para no afectar el estado emocional de Mazariegos, la persona que recibió la llamada no le informó de inmediato lo que sucedió y esperó que llegara a la meta en el parque Concordia, en Ciudad Flores.

En el referido lugar, el ciclista fue recibido con honores y luego de un acto protocolario se le informó del deceso de su hija.

Mazariegos Paz “el Plumas” comenzó la travesía la noche del sábado último en la Plaza de la Constitución, en la capital, e hizo un tiempo de 23 horas, 10 minutos y 31 segundos para llegar al día siguiente a la meta en Petén, donde lo esperaba un grupo de ciclistas.






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